La Semana Santa de Sevilla
La Semana santa se celebra cada año entre el mes de marzo y abril, durante siete días, que son desde el domingo de ramos hasta el domingo de resurrección. Siendo sus vísperas, el viernes santo de Dolores, y sábado de pasión.
La semana santa de Sevilla, existe desde la edad media, aunque no fue hasta el siglo XVI, cuando se consolidaron las hermandades. Este gran evento se hace para conmemorar la pasión de cristo. La primera semana santa de Sevilla, fue instaurada por el Marqués de Tarifa.
D. Fabrique Enríquez de Ribera, en el año 1521, en el primer viernes de marzo. Todo comenzó, cuando regreso a Sevilla, desde Jerusalén.
El Marqués, inicio desde su finca un vía crucis, que terminaría a la distancia de 997 metros, que es la distancia que recorrió Jesús, desde el pretorio de Pilatos, (motivo por el que se le llama, casa Pilatos a la casa donde residía el Marqués), hasta el Gólgota (lugar donde murió Jesús). Y que, en Sevilla, dicha distancia culminaría en la cruz del campo.
El culto de las hermandades
Se realizan tres cultos, el principal es externo, y es la salida procesional, los otros dos cultos son internos a lo largo del año.
Estos cultos se llevan a cabo como novenas, septenarios, quinarios, triduos y besamanos.
Salida procesional
Sesenta hermandades celebran entre el domingo de ramos y el domingo de resurrección, mientras que once de ellas procesionan en vísperas, que son el viernes de Dolores y el sábado de pasión.
La semana santa cuenta con un día en especial que es el jueves santo “La madruga”. Este día salen a procesión las hermandades más populares de Sevilla. Hacen su recorrido durante toda la noche, hasta recogerse en la mañana.
El otro grupo de hermandades, hacen estación de penitencia en la Santa Iglesia Catedral de santa María la sede y de la Asunción de Sevilla. Todas las hermandades procesan sus imágenes de vírgenes y cristos desde sus iglesias hasta la catedral. A este recorrido se le llama “la carrera oficial”. Esta carrera oficial comienza en la plaza de la campana, donde está situado el palquillo de consejo, presidido por su presidente y en el que las hermandades solicitan la venia, para hacer su recorrido.
Todas las hermandades piden esta venia, menos la hermandad del silencio, que lo solicita por escrito. Una vez obtienen la venia, continúan su recorrido por la calle sierpes, continua por la plaza de san francisco, por la avenida de la constitución, terminando esta carrera oficial, en la puerta de San Miguel de la Catedral y que abandonan por la puerta de palos.
Las procesiones abren paso con la cruz de guía, que suele ir acompañada por dos nazarenos y que portan, faroles de incienso.
Detrás de la cruz de guía, van los nazarenos, que portan cirios y cruces como penitencia. Los nazarenos van por tramos y por insignias, como son: el senatus, en memoria del ejército romano que custodio a cristo hasta su muerte. El simpecado en defensa del dogma de nuestra señora Inmaculada concepción. Las banderas con los colores litúrgicos, el estandarte y el libro de regla.
Banda de música

Los Armaos de la Macarena

A continuación, y tras los nazarenos, va la banda de música, la música es otra parte fundamental de la semana santa. Esta banda de música se compone por cornetas, trompetas, clarinetes, tambores, trombones, y saxofón. Aunque no todas las hermandades van acompañadas por banda de música.
Imágenes religiosas


Las tallas de la Semana Santa
Las imágenes de las vírgenes y de los cristos, son llamadas tallas. Estas obras de arte son realizadas por maestros escultores de la imaginería. Las tallas son de madera policromada, las cuales consiguen un realismo impactante. Este arte gótico y romántico, nace entre los siglos XII- XV, hasta la época del renacimiento.
A partir del concilio de Trento de 1545-1563, la iglesia decidió, como respuesta a la reforma luterana, potenciar las artes plásticas como medio para llamar la atención de los fieles cristianos. Época barroca, donde se desarrolló exponencialmente, el arte de la imaginería.
Los pasos

La orfebrería que adorna los pasos e insignias ocupa un lugar destacado. Existen numerosos talleres en la ciudad dedicados a esta actividad, son artesanos orfebres (maestros artesanos), que se encargan de crear las obras de arte en movimiento a lo que llamamos pasos. Otro papel protagonista, son los bordados de los mantos de las vírgenes, y las bambalinas de los pasos de palio.
Costalero

Se le llama costalero, a los hombres que van debajo del paso. El costal, es un relleno de arpillera que se coloca en la cabeza, para soportar el peso del paso que es, en torno a 40 kilos, y que descansan sobre la cerviz del costalero. También se colocan las lumbares o faja, para proteger la zona lumbar. Los costaleros suelen ir en cuadrilla, desde 30 a 36, en los pasos pequeños y hasta 54 costaleros, en los pasos grandes.
Trabajaderas

Los costaleros se colocan bajo las trabajaderas, en formaciones de cinco o seis costaleros en cada palo. Estas posiciones son: costeros, corrientes y fijadores. Costeros o pateros, son los de la primera y la última trabajadera. Se les llama así, por colocarse junto a las patas o zancos del paso. Corrientes, se les llama a los costaleros del centro. Fijadores, son los que van entre los, costeros y los corrientes.
La igualá
La igualá, se le llama a la convocatoria que hace el capataz a los costaleros. El capataz reparte a estos en función a la altura, para repartir el peso del paso de manera proporcional.
El Capataz

El capataz, es la persona que dirige a los costaleros y tiene la gran responsabilidad de conducir el paso por las calles de Sevilla, sin que estos sufran ningún tipo de daño o percance.
El capataz a su vez es ayudado por el vocero, que es la persona que se encarga de repetir a los costaleros, las órdenes del capataz. El vocero es un costalero con gran experiencia, que conoce muy bien todo el contexto. Además, conoce perfectamente a su cuadrilla y sabe cómo motivarlos y guiarlos.
Chicotá
Chicotá se le llama al trayecto que recorren los costaleros en un tiempo determinado, desde que levantan el paso hasta que lo bajan. En Sevilla, existen muchas zonas y calles comprometidas, con giros que hacen muy complicado pasar con el paso. Esto supone un esfuerzo enorme de los costaleros y el capataz.
Un de los momentos que pone los bellos literalmente de punta, es precisamente este, cuando el capataz da la orden, y el vocero la transmite a los demás costaleros. Su mensaje suele ser muy emotivo, hasta el punto de hacerte llorar al escucharlo. Se puede sentir la pasión, el sufrimiento y el amor tan inmenso que comparten todos por su hermandad.
Levantá

Es el momento en el que el capataz, hacer sonar el llamador, para avisar a los costaleros de la “levanta” del paso. Y que el capataz suele dedicar normalmente a alguien. En el momento de la levanta, se hace el silencio absoluto, de tal manera, que se escucha caer el peso del paso en la cerviz de los costaleros.
La Saeta
La saeta, es un canto denominado a capela de una persona y que se lo dedica al señor o a la virgen. Es habitual que estas personas canten la saeta, en un balcón o a pie de suelo. Y se suele cantar cuando el paso se para que descansen los costaleros.

La saeta es un canto popular religioso sin acompañamiento, que tiene su origen en el folclore andaluz. Se canta generalmente por seguirilla o al compás por martinete y su interpretación exige unos conocimientos muy profundos del cante jondo, propio de la tradición musical del flamenco.
Nazarenos

Los nazarenos son los hermanos de la cofradía que hacen la estación de penitencia con la indumentaria que figura según las normas de su hermandad. Cada hermandad tiene un vestuario diferente, en lo relativo a la túnica y el calzado. También varían los colores religiosos y las insignias. Los nazarenos suelen portar consigo, capirote, túnica, cirios, velas, insignias, faroles y cruces.
Los nazarenos también van organizados por tramos. En el primer tramo delante del paso van los acólitos ceroferarios, que son los que portan los ciriales. Los acólitos turiferarios, son los que portan los incendiarios. Pertiguero, llevan en la mano una vara pértiga de plata, y son los responsables de secular de los acólitos (ordenar a los nazarenos).
Monaguillos son, los que van con una prenda llamada alba (blanca). Los nazarenos antiguamente solo eran niños y hombres, hoy en día también salen mujeres y niñas.
Gastronomía típica
En cuaresma, es tradicional comer ciertos alimentos que son los platos estrella en esta época. En concreto, en las cocinas abunda el bacalao en todas sus variantes, los guisos de cuaresma, las espinacas con garbanzos, la torrija y los pestiños.
Las Mujeres de Mantillas

La mantilla en la Semana Santa, es una prenda muy popular y de tradición en Sevilla para actos religiosos desde el siglo XIX que puso de moda la Reina Isabel II en las clases nobles de la época, hoy en día solo se luce en semana santa, los toros y bodas. Su origen se dice, aunque no existen evidencias que lo demuestren, lo sitúan en los iberos. El uso de esta prenda es en señal de luto y en conmemoración de la pasión y muerte de Cristo.
En la semana Santa de Sevilla, el jueves y viernes santo por la mañana, salen muchas mujeres mayores de 18 años, vestidas de mantilla, con peinas y guantes negros, totalmente de luto y con un rosario en las manos, comienzan su recorrido por las trece iglesias que saldrán de procesión por la ciudad en la madrugada de ese mismo día en el caso del jueves santo.
Esta vestimenta tradicional precisa de respeto y conocimiento para ir correctamente vestida, dado que no se trata de un disfraz.
Ir correctamente vestida de mantilla
Tipo de mantilla: la tradición marca que las mujeres utilicen mantilla de blonda durante la noche del jueves santo, aunque también utilizan la mantilla de chantilly. Pero existen varios tipos de mantilla, Rectangular, velo de toalla, rondeña, empanadilla, madroñera, siendo estás más típicas en Ronda. Los tipos de encaje son también diferentes, de bolillo o aguja, aunque lo más popular y recomendados son el de blonda y el de chantilly, las hay bordadas a mano y a máquina. Llevar correctamente colocada la mantilla es importante y para ello llevar correctamente recogido el cabello con un moño bajo. Posterior se coloca la peina, las horquillas y el broche. Es importante que la peina tenga un tamaño acorde a la altura de la mujer que la lleve.
El vestido debe ser negro, no muy ajustado al cuerpo y sin escote, con manga larga o francesa y junto por debajo de la rodilla.
Los complementos deben de ser discretos, se componen de medias negras de cristal, calzado negro de salón con tacón medio, guantes negros hasta la muñeca, bolso tipo clutch de carey o negro, pendientes de plata, oro blanco o brillantes y broche plateado brocado y brillantes. El maquillaje debe ser suave, con tonos claros.
ESCULTORES, ENSAMBLADORES E IMAGINEROS ILUSTRES DE SEVILLA
La imaginería, la especialidad escultórica centrada en la representación plástica de temas religiosos, siempre ha sido un arte muy valorado y entendido a lo largo de la historia de nuestra ciudad. Ligada siempre a la Semana Santa, los más grandes autores, desde Martínez Montañés hasta Antonio Castillo Lastrucci, han aportado su arte a enriquecer la gran celebración primaveral de Sevilla.
Gracias a todos, por hacer posible la Semana Santa de Sevilla.
Imagen Pintura: LOS NAZARENOS SEVILLA 1914, Sorolla