Alameda de Hércules

Alameda de Hércules.

El Jardín más viejo de Europa, aunque en la actualidad destaca por su ocio nocturno, y gran afluencia de jóvenes en su mayoría. Esta Alameda, cuenta con un gran legado, es un importante jardín público y Bulevar, situado en el centro histórico de Sevilla, y por su antigüedad, que data de 1574. Construida por el Conde de Barajas, se clasifica como el más antiguo jardín público de España y de Europa, de tipo de paseo de salón. Donde aún permanece uno de los emblemas más representativos del barrio, la conocida, casa de las sirenas, que en realidad se llamó, casa recreo de la alameda. Un palacete de estilo francés, el único que existe en Sevilla. Fue propiedad del marqués de Esquivel, construida en el 1864.

Y que aún sigue presidiendo en mitad del paseo. La Alameda es una zona baja en la que se acumulaba el agua del río cuando este se desbordaba, quedando en su lugar una laguna de agua estancada junto a las primitivas murallas de origen romano.  Por lo cual había que ir en barca y de las que existen Imágenes de archivo de la última crecida, que fue en el año 1961.

Sus columnas provienen de un edificio romano de los que aún quedan restos, situado en la calle Mármoles, y donde hoy en día continúan allí tres de ellas, y que, según se cree, fueron reutilizadas y podrían provenir de Traianeum (Itálica). Una ciudad romana, donde nacieron dos emperadores llamados, Trajano y Adriano. Esta ciudad romana está ubicada en un pueblo muy cercano a Sevilla, en Santi Ponce, y puede ser visitado. Sobre las columnas de esta Alameda, se colocaron dos esculturas. Una de Hércules, fundador mítico de la ciudad, y Julio César, restaurador de Híspalis. La Alameda fue zona de notable impulso económico y social con una hermosa traza en estilo afrancesado, llena de kioscos, Mercadillos y tabernas. Y donde nacieron grandes cantaores del Flamenco, como fue Pastora Pavón, conocida como la niña de los peines y Manolo Caracol, de los que se pueden ver sus bustos en monumentos de bronce. La Alameda de Hércules es una creación de un Conde en 1574, que pobló de árboles y fuentes unos terrenos pantanosos. Un espacio abierto en pleno centro de Sevilla, que está rodeado de Álamos, de donde recibe parte de su nombre. Fue el centro neurálgico junto a Triana del flamenco sevillano, allí se concentraba la esencia del arte flamenco a finales de los años 30. Próximo a la Alameda estaban los cafés cantantes, los cuartos y reservados, donde se juntaban los cantaores hasta las claras del día. Allí se profesionalizó el cante. En la Alameda se forjaron muchos cantaores que se encuentran recogidos en la obra que nos presenta el Ayuntamiento de Sevilla “La Alameda Sevillana Crisol del Cante flamenco”.

La Alameda de Hércules de antes

Origen del Flamenco de la Alameda de Hércules

La Alameda de Hércules también ha sido junto con Triana cuna del flamenco de Sevilla.

Los Cafés Cantantes eran locales que abrían de noche, donde los espectadores bebían copas, a la vez que disfrutaban de un espectáculo musical. Según las memorias del cantaor Fernando de Triana, en 1842 ya existía un café cantante, que se reinauguró cinco años más tarde, llevando por nombre “Los Lombardos” (como la ópera de Verdi). La Alameda fue lugar de cante y baile, donde los señoritos Sevillanos, iban a disfrutar de las llamadas «juergas flamencas» en los famosos «Café Cantantes», de donde nació lo que conocemos hoy en día como «espectáculo de flamenco», nació así de esta forma. Fue el gran Silverio Franconetti y la mítica Pastora Imperio los pioneros en ofrecer este Arte Mayor como un espectáculo en bares y tablaos. En el café cantante de Silverio Franconetti, había un ambiente muy competitivo entre los diferentes cantaores; ya que el propio Silverio retaba en público a los mejores. Estos locales se pusieron tan de moda, que surgió la figura del cantaor profesional, y sirvió de crisol para la creación flamenca. Sin embargo, pese al tirón que tuvieron los cafés cantantes, un sector del género mantuvo el cante en las antiguas minorías: “los Gordos de Alcalá”, Joaquín “el de la Paula”, y “Agujetas el Viejo”. Quienes triunfaron en ésta época por los escenarios de todo el país, fueron grandes artistas, como “Las Coquineras”, don Antonio Chacón, “La Macarrona”, Francisco Lema, “Fosforito el Viejo”, “el Perote”, “El Macaca”, “el Mochuelo”, “El Diana”, “El Canario”, Cayetano Muriel “el Niño de Cabra”, “el Garrido de Jerez”, o “La Rubia de las Perlas”, entre otros. Ya en los locos años 20 tomaron el testigo del flamenco una generación incomparable. Donde empezaron a sonar nombres como el de Pastora Pavón Cruz, “La Niña de los Peines”, Tomás y Arturo Pavón, Manuel Vallejo, “El Gloria”, Manuel Torre, Juanito Mojama, “El Niño Escacena”, Bernardo “el de los Lobitos”, Manuel Centeno, Pepe el de la Matrona, Juan Varea, “El Cojo de Málaga”, “El Niño de Marchena”, Sebastián “el Pena”, Manolo Caracol, Tío Gregorio “el Borrico”, Tía Anica “la Piriñaca”, y Juan Talega.

Lugares de cante de la Alameda de Hércules:

Casa Morillo, La Sacristía, Casa Bautista, Las Siete Puertas y Los Majarones, estos eran los locales de cante flamenco de la noche de la Alameda de la época de los años 30. La Alameda de Hércules y Triana, reunían todo el cante de Sevilla. Cantaores del Zurraque de Triana, que enseñaron los cantes de «La Andonda» y de «Ramón el Ollero» a múltiples artistas de aquella época. Uno de esos afortunados fue el Cantaor «Pies de Plomo»

Artistas Flamencos Nacidos en la Alameda de Hércules
Artistas que se daban cita en la Alameda e Hércules
Toreros Nacidos en la Alameda de Hércules

Otro mítico lugar de aquella época fue, La academia de baile de Antonio «El Maestro Realito»

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